Madame bovary, página 25.



"...Así que obedeció; pero la audacia de su deseo protestaba contra el servilismo de su conducta y,con una especie de ingenua hipocresía, vino a dar en pensar que aquella prohibición de verla era como un derecho que se le concedía para amarla." 
Gustave Flaubert.

No hay comentarios:

Publicar un comentario